Seguramente NO.

Entonces, ¿por qué dejarlo solo con una pantalla?

Ahora mismo muchos niños están navegando por un entorno digital igual de veloz y peligroso pero sin guía ni frenos.

Un niño sin acompañamiento, sin preparación y sin límites puede…

  • Desarrollar una adicción y sufrir los síntomas de ésta, como tolerancia (necesidad de más tiempo), abstinencia (malestar si no se usa) y pérdida de control (conductas impulsivas, aumento de la irritabilidad y frustración cuando se limita o interrumpe el uso de los dispositivos).
  • Alteraciones en el sueño producidas por la luz azul de las pantallas que reduce la producción de melatonina.
  • Disminuir el rendimiento académico debido a la dificultad de concentración y atención sostenida, provocado por la exposición a contenido rápido en las pantallas como videojuegos, TikTok…
  • Retrasos en el lenguaje en edades tempranas causado por la escasa interacción verbal con adultos y niños, no existen los diálogos.
  • Desarrollar síntomas de depresión y ansiedad, sentimientos de insuficiencia y soledad y problemas de autoestima asociados al consumo de redes sociales.
  • Sufrir ciberacoso.

¿Qué deben hacer los adultos?

  • Supervisión activa.
  • Límites claros de tiempo.
  • Diálogo y presencia.
  • Educación digital desde pequeños.
  • Contenido adecuado.

Tiempo recomendado para el uso de pantallas

  • Niños de 0 a 6 años: 0
  • Niños de 7 a 12 años: máximo una hora al día (incluyendo deberes y uso escolar).
  • Niños de 13 a 16 años: máximo dos horas al día (incluyendo deberes y uso escolar).